ATARDECER EN LA TOSCANA/ La cárcel de la libertad.

DOLCE FINE GIORNATA/ La cárcel de la libertad.
Hace poco volví de un maravilloso viaje a la Toscana y en la película de Boruch “Dolce fine giornata” pude reconocer sus campos lisos de un verde que raya lo sobrenatural. La belleza inmensa en la superficie de las cosas. Esos mismos pueblos pintorescos, de postal, se abren y muestran lo humano, lo que cambia y fluye con virtudes y miserias, al ingresar en su cotidianeidad.
Los personajes de la película viven en Volterra. La protagonista es una escritora en sus sesenta, que acaba de ganar el premio Nobel, casada con un italiano y cuya hija y nietos conviven con ellos.
La historia oscila de lo particular, a la situación actual en Europa, porque Lisa (Krystina Janda) está embarcada en una historia de amor con un joven egipcio que hará que se replantee si es libre y hasta qué punto es posible un destino individual independiente del destino colectivo.
La situación local es de tensión por la creciente inmigración, hay una xenofobia creciente y los convencionalismos llevan instalados siglos en las pequeñas poblaciones donde todos conocen a todos y lo que se oculta son secretos a voces.
Nos pondrá ante un escenario en el que las fronteras de los inmigrantes, tangibles, materiales, no son más infranqueables que las de los intelectuales que luchan por expresar cuestiones incómodas para el poder establecido.
Desde su posición de escritora Lisa trata de conservar la autenticidad, en su vida y en la palabra. Esa defensa de su verdad hará temblar los pilares de su reputación.
La mejor secuencia de la película, en mi opinión, aparte de un final importante, para recordar, es la última entrevista que concede la escritora a un periodista airado por su trayectoria tras el Nobel. Las palabras de la protagonista no tienen desperdicio. Es un alegato sobre la poesía como territorio ajeno a todo bando en conflicto. Como mirada estética, sedienta de belleza en el horror y en el dolor, y como ella misma califica finalmente, según la sociedad actual, mirada “inmoral”